De vuelta en Bangkok
Sudeste Asiático 2008, Tailandia, Viajes 29 de Enero de 2008Artículo siguiente: Regreso a la Isla Tortuga
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Tras once horas de vuelo, un par de películas y muchas vueltas en el asiento, llegamos a Bangkok en la tarde del pasado Domingo (hace dos días). Al salir del aeropuerto cogimos un autobús a Khaosan road, la Meca mochilera de Tailandia y posiblemente del mundo. Nos alojamos en Bella Bella House, la misma casa de huéspedes donde me aloje la otra vez y que sigue siendo inmejorable: Tenemos una habitación limpia, con una cómoda cama doble, vistas, un ventilador grande en el techo y baño compartido por 270 Baht al día entre los dos, o lo que es lo mismo, casi 6 Euros.
Pocas cosas han cambiado en la zona de Khaosan Road. Una enorme multitud de gente de todos los países sigue viniendo atraída por el alojamiento barato, la comida aun mas barata, los chiringuitos que venden todo lo imaginable y los bares abiertos 22 horas al día, 7 días a la semana. No es exactamente lo típico de Tailandia, pero desde luego sirve como lugar donde adaptarse al hecho de que nos encontramos en Asia y suavizar el choque cultural. Hablando de choques culturales: Un cambio radical en la zona en los últimos dos años, sin embargo, es que hay españoles por todas partes. Malditos españoles. Es que no tienen casa? Nunca debería de haber escrito el blog.
Este ultimo par de días hemos estado viendo los principales puntos de interés de la ciudad. Yo ya había estado en la mayoría de los sitios, así que si queréis ver fotos y una descripción podéis ver el articulo que escribí hace dos años. Un par de excepciones han sido el mercado de amuletos tras el Palacio Real y el mercado callejero de Chinatown.
El mercado de amuletos, como su propio nombre indica, es un mercado callejero donde se venden figuras de Buda y otras deidades, aunque conforme se va acercando uno a la zona mas turística del Palacio Real la cosa degenera en radios, calculadoras y cargadores de móvil. El objeto de estos amuletos es la de proteger al portador, así que el mercado es frecuentado por policías, militares y otras personas con profesiones peligrosas.
Aunque ya había estado antes en Chinatown, me las arregle para no visitar el gran mercado que se extiende por las estrechas callejuelas del barrio desde hace mas de 200 años. Todo lo que se puede vender se encuentra a la venta en pilas que ocultan la luz del sol: Desde paquetes de 100 bolígrafos de Hello Kitty a pepinos de mar listos para comer, pasando por relojes; peces vivos, en filetes o mitad y mitad; estampitas de Buda; y bisutería, por nombrar unos pocos. El ambiente es único y estimulante y me alegro mucho de haber acabado descubriéndolo.
Por lo demás todo va bien. El hecho de estar aquí de nuevo, esta vez con Martine, hace que lleve un cortocircuito mental bastante importante. En cualquier caso somos felices, nos lo pasamos bien juntos y a Martine le esta encantando la ciudad. A ninguno de los dos nos gustan mucho las grandes ciudades, de todas formas, así que creo que pasado mañana dejamos Bangkok hacia Phrachuap Khiri Kan, un pueblecito costero a medio camino entre Bangkok y Koh Tao. Planeamos pasar un día allí antes de dirigirnos a Koh Tao, la isla tortuga. Mas noticias desde allí.
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30 de Enero de 2008 a las 23:33
Bueno…. ahora es cuando empieza el viaje… y supongo que los recuerdos…. disfrutad un monton!!!!! Besos gordos para los dos!!!!!!
1 de Febrero de 2008 a las 7:30
¡Enhorabuena!
Me alegro de leer que habéis comenzado vuestro viaje con buen pie.
Seguid disfrutando… y contando vuestras aventuras.
Saludicos