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Llegamos a Koh Lanta hace dos días desde Koh Phi Phi. Nuestra motivacion principal para venir era visitar a tres amigos, instructores de buceo de Koh Tao que ahora viven aquí. La verdad es que Koh Lanta ha sido toda una sorpresa y nos gusta mucho. Personalmente, de todas las islas que hemos visitado es mi isla favorita y con diferencia, con la excepción por supuesto de Koh Tao.

img_5085_resize.jpgAnochecer en Long Beach, Koh LantaAnochecer en Long Beach, Koh Lanta

Ha estado genial encontrarse con viejas amistades en un ambiente algo distinto al de Koh Tao. Hemos pasado las ‘ultimas dos noches en Korner Bar, situado en la arena y rocas a pocos metros de la orilla de Long Beach, regido por cinco tailandeses con rastas de lo más simpático. La actividad principal en las noches consiste en ver ponerse el sol bebiendo Chang y escuchando música y el sonido de las olas si la marea está alta. Uno de los camareros toca la guitarra de vez en cuando y cualquiera puede probar, aunque por ahora nos hemos centrado en ponernos al día con los viejos amigos y charlar con los nuevos conocidos. Suena idílico pero realmente es así. Vivimos a unos doscientos metros de Korner Bar, en el bungalow junto al de mi amiga Didi, una instructora de aquí. Gracias a su negociacion y a los dueños que son muy majos, pagamos 1000 Baht (20 Euros) por una semana en un bungalow nuevo, grande y limpio. En Koh Phi Phi pagamos la mitad por una sola noche en una cabaña de bambú (que por cierto me encanto), así que es toda una ganga!

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Ayer nos juntamos con unos amigos y cogimos las motos en una barca hasta Koh Lanta Noi, una isla un centenar de metros al norte de Koh Lanta Yai, donde vivimos. Pasamos tres horas conduciendo alrededor de la isla y parando donde nos gustaba. No hay más que granjas y cultivos de goma, así que casi nunca hay turistas, solo paz y paisajes espectaculares. Al pasar por los poblados todo el mundo nos saludaba, principalmente niños pero también muchos adultos. Los tailandeses son en general muy simpáticos y abiertos, pero por ahora la gente más amable, hospitalaria y sonriente la hemos encontrado aquí.

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Hoy nos hemos levantado temprano y hemos cogido la moto para dar la vuelta a la isla. La población de Koh Lanta est’a muy repartida por la isla así que uno siempre tiene una sensaci’on de paz y tranquilidad carente en otras islas más turísticas. Hemos visitado el puerto antiguo, donde una banda, varias señoras mayores y dos borrachos daban un espectáculo de danza tradicional en medio de la calle. En el lado Oeste de la isla nos hemos topado con Khlong Hin, una playa larguísima de arenas blancas y agua color turquesa, la mejor playa que he visto nunca, mejor que Koh Phi Phi, Koh Samui y que cualquier cosa que ponga en la maldita guía Lonely Planet. Manyana planeamos volver, esta vez con bañador y toalla.

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Khlong Hin, Koh LantaKhlong Hin, Koh Lanta

Por lo demás, Dan (mi antiguo instructor) y yo estamos planeando un par de inmersiones juntos, pero estamos esperando a que las condiciones sean ideales. El submarinismo por aquí está sólo por detrás del de las Islas Similan, así que seguro que será impresionante!

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