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Algo que me asombra cada vez que regreso de un viaje prolongado es la cantidad de cosas que poseo. No es que sea un comprador compulsivo, al lo contrario; pero es que las cosas parecen multiplicarse durante mi ausencia. Por otro lado, me molesta mucho tirar cosas a la basura. Si un artículo acaba en el vertedero, no sólo se desperdician los materiales utilizados en su fabricación; también se derrochan los materiales necesarios para fabricar el nuevo artículo que alguien va a tener que comprar, en vez de usar el mío. Más contaminación, más gastos y más recursos derrochados.

Ahora, sin embargo, me encuentro en la situación opuesta: me voy a mudar a un piso sin amueblar en los próximos días y comprar muebles nuevos cuesta un dineral. ¿No sería perfecto si pudiera ponerme en contacto con gente que quiere deshacerse de cosas que a mi me vendrían de maravilla en mi nuevo piso? Yo consigo muebles gratis y el propietario se ahorra el tener que llevarlos al vertedero. Menos contaminación, menos gastos y menos recursos utilizados.

La solución consiste en usar una de los sitios web que promueven la reutilización, como NoLoTiro y Freecycle. El concepto es sencillo pero terriblemente útil: Si tengo algo que no necesito lo puedo publicar en la web, donde gente interesada me puede contactar para recogerlo. Por otro lado, si necesito algo lo puedo pedir en la web, donde quizás haya alguen dispuesto a donarlo. Es completamente gratis para todas las partes implicadas y resuelve, en un clic de ratón, todos los problemas de contaminación y derroche de recursos de los que hablaba anteriormente.

Para los escépticos, aquí va una experiencia personal: Gracias a Freecycle, que en mi área de Inglaterra tiene más de 4000 usuarios, ya hemos conseguido un par de armarios, un mueble enorme para el salón, una mesa para la tele, una mesita de café, una tostadora y un espejo para nuestro nuevo piso. Todo en perfectas condiciones y absolutamente gratis. No sólo nos hemos ahorrado un dineral, sino que hemos evitado que todas estas cosas acaben desperdiciadas en el vertedero. No hace falta decir que si un día nos mudamos y ya no nos hacen falta los muebles, todo va a ir de nuevo a Freecycle, donde esperamos que alguien les pueda dar el buen uso que nosotros vamos a darles.

Así que ahora ya lo sabéis: si necesitáis algo, quizás haya alguien allí fuera dispuesto a a regalároslo. Y si tenéis algo que ya no necesitáis, seguro que hay alguien a quien le hace falta. Por supuesto, si no conseguís regalarlo siempre existen otras alternativas. Por ejemplo, la ropa usada puede ser de mucha ayuda en vuestro albergue municipal; los libros, CDs y DVDs pueden encontrar una segunda y extendida vida en una biblioteca. De lo que se trata es de ayudarse mútuamente, ahorrar y contaminar menos. No me parece un mal plan.

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